Documentales de La 2: “Yo también los veía (A veces)”

A todos y todas nos ha pasado alguna vez: hemos oído decir, o hemos dicho, que al mediodía veíamos los “Documentales de La 2″, para hacernos los cultos o por lo menos los interesantes. Aun no siendo cierto, todos y todas hemos visto más de uno.

Hoy viendo uno de estos reportajes basado en una familia de leones, a la cual tengo la impresión de conocer desde hace años, de haber llorado numerosas veces la muerte de uno de sus miembros y de haber dormido muchas noches bajo esa misma acacia, viendo ese atardecer tan familiar y querido, sin haber estado jamas en el Kalahari, he recordado algo que me ocurrió cuando empezaba en esto de la Educación.

Por aquel entonces, “hace mucho, mucho tiempo”, se hablaba de lo perverso de ver la televisión, los efectos negativos que para la educación de la infancia tenía (en aquel momento aun solo había 2 cadenas o estaban a punto de surgir las primeras privadas). Estando en unas Jornadas sobre educación surgió el debate, a lo largo del cual, a mi y a otro par de personas, nos costó enfrentarnos a la mayoría al defender lo educativo de ese perverso aparato, solo conseguí algún acercamiento cuando comenté algo así como “Yo jamas hubiera sabido como es una ballena si no fuera por los reportajes de la 2, o como son (eran) las Torres Gemelas o el Empire State si no fuera por las películas, o como era una acción de Greenpeace contra los vertidos si no lo hubiera visto en las noticias.

Pensando en esto años después llegue a la conclusión que ese aparato me ha ensañado lugares, personas, animales y mundos que nunca veré, pero además, gracias a verlo con espíritu crítico, también me ha enseñado a distinguir publicidad de propaganda, información de manipulación, etc… incluso una risa de verdad y una enlatada.

La televisión era una ventana al mundo con sus virtudes y sus defectos, los de la ventana y los del mundo.

Mas o menos por esa época surgió el CD-Rom y comenzaron sus múltiples usos. fue entonces cuando oí a Umberto Eco en unaentrevista hablar de la suerte de los estudiantes, ya que el CD-Rom le permitía estudiar la historia de una forma sincrónica (simultáneo, que ocurre o se desarrolla a la vez), según ejemplo de Eco “Les permite ver en un instante que pasaba en China o en Egipto en el momento de la muerte de Jesucristo”, es decir les permitía abandonar el estudio lineal de la historia, la forma en la que yo la estudié.

Otra ventana al mundo, en ese caso un balcón al mundo del conocimiento, de la cultura, de la ciencia, etc.

Fue una lástima, como todo avance técnico tardo en llegar a la escuela, para cuando empezó a generalizarse el CD-Rom estaba empezando a morir, a ser superado, llegó internet.

De nuevo una ventana al mundo, en este caso una puerta abierta a todo lo conocido, con lo bueno y lo malo del mundo y con la posibilidad de aprender de el y de interactuar con el.

¿Será otra oportunidad perdida por el mundo educativo? No lo creo, ya que en este caso el “invento” es más fuerte que la estructura que ha de sostenerlo, la pregunta en este caso sería ¿Dejaremos cruzar esa “puerta” a nuestros alumnos y alumnas sin los instrumentos necesarios (conocimientos, valores, etc.) para cruzarla?

Este pasado curso, después de un coloquio sobre Internet y Redes Sociales con alumnado de 5º de primaria, su profesora me dijo “Creo que les estamos dando demasiada información, más de la que necesitan, y es un peligro”

¿Demasiada información?¿Más de lo que necesitan?¿Peligro? … sin comentarios.

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2 comentarios sobre “Documentales de La 2: “Yo también los veía (A veces)”

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  1. y me acabo de levantar (estoy de vacaciones!!) y he estado soñando (que también es una ventana al mundo) y resulta que nos conocemos desde muchísimo antes de habernos conocido, porque yo también estuve en esa sabana, el mismo día que tú; quizá no nos vimos porque yo dormía (la tele siempre ha tenido para mí un delicioso efecto hipnótico). Estoy francamente de acuerdo con lo que dices, hasta el punto de que en muchas ocasiones, de no haber sido por esas tecnologías “perversas” (boca a boca, escritura, foto, video, tv, ordenador) se reduciría casi todo a un acto de fe, o si no ¿cómo saber en su momento que Brasil existía?…pero hoy, ahora ¿cómo si no haberte tenido aquí a mi lado durante unos minutos, sabiendo como sé que estás en el Fin del Mundo? Insístele hasta el aburrimiento a esa profesora que esto no puede ser nada malo, la tecnología no es perversa lo es el uso como siempre

  2. Me ha encantado el artículo, tanto en la forma como en el contenido, me parece muy de agradecer el esfuerzo realizado para escribir un texto que literariamente es bueno y además es crítico.
    Sinceramente pienso que tanto la tele, como internet, como …. lo que nos queda por ver, pueden ser unas fabulosas herramientas de aprendizaje o de entretenimieto, para mí, lo realmente importante, no es la herramienta, sino el pensamiento crítico y creativo con el que nosotros interactuamos con ellas, y como bien decía el autor en el artículo, tanto las ventanas como el mundo, tienen cosas mejores y peores, pero lo que está claro es que dá mucho gusto abrir una ventana y respirar el aire fresco que nos llega desde algún lugar del mundo.
    Ojalá fuésemos tan inteligentes como para aprovechar todo lo bueno que nos ofrece la vida, como diría Machado, “en el buen sentido de la palabra, bueno”.

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